Poema nº32
Mi tristeza está triste, ¿qué tendrá mi tristeza?
Mi tristeza está triste, ¿qué tendrá mi tristeza?
se levanta en penumbra, cuando todos se acuestan
y se acerca a mi cama, me despierta y se queja,
que le asusta la noche, que le duele la niebla
que le tiemblan las hojas y no puede con ellas
y se queja y no ceja, y me coge y no suelta, y se empeña y me enreda
Si yo cierro los ojos, y me doy media vuelta,
no se muestra aludida, me sacude su nube de arena
y me grita despacio, para que no me duerma
que le asusta la noche, que le duele la idea
de sentirse perdida, pequeña,
de sentirse sin ganas ni fuerzas
de sentir que no sabe encender la luz de la vela
para ir del salón a la puerta, abrirla y salir a la vida de afuera
!Pobrecita tristeza, desolada e inquieta!
Me comenta discreta... que si llega a un lugar concurrido, a una fiesta, o una cena
y se aproxima a la gente, la rehuye la peña
!Que te vayas tristeza! que no quiero tus penas
(que se vaya la tristeza, que se cuela por las venas)
Que no quiero mirarte, que si miro tu rostro
me contagias la sombra gris de tu pozo gris que se asoma gris en tus ojos
Esto hay que arreglarlo tristeza,
no es posible que sufras de esa manera, arrastrándote tan lastimera
por de pronto que sepas que sin ti mi alegría
no entiende de la misa la media
Mi alegría sin ti, vanidosa, se pasea de diva divina,
y va por ahí, confundiendo el sarcasmo de risa
sólo en ti mi alegría aprende el ritmo y la rima,
yo ahora prefiero quedarme contigo en tu cuarto
y si quieres llorar te acompaño, al menos un rato o el tiempo que sea necesario
que el llorar es de sabios
y te abrazo hasta que calmes tu llanto