domingo, 20 de febrero de 2011

A mi hermana pequeña


 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llegó la pequeña, con fuerza gigante

estaba enfadada, quería ser grande
Estaba enfadada y no perdonaba
no ser la primera, no haber sido antes

Estaba enfadada y no perdonaba
tener por delante a cinco elefantes
de cinco batallas de un circo rodante

Quería que hubiera amor en la tierra
paz en la familia y un orden amable
quería que todo marchara impecable, 
(con guante de seda, de seda muy suave)

y no comprendía, que hubiera rencillas
que hubiera peleas, que uno quisiera salir por la puerta
y el resto tuviera dolor de cabeza

y no comprendía que a veces un llanto
cubriera de espanto su corazón blanco, 
(un día cualquiera, un día de tantos)

Y no comprendía, y no lo quería y no permitía y no pararía

Estaba segura de que si se hacía lo que ella decía 
todo marcharía a las mil maravillas, 
Estaba segura de que ella tenía la llave maestra 
para la armonía

Y toda pequeña con fuerza gigante
lanzó su reproche a los 5 elefantes:

La trompa hacia arriba, para la alegría
la cola hacia abajo que no causa estragos, 
el lomo derecho, el andar muy recto, 
el paso pausado sin ruido ni agravio
Seguid estas reglas, que son de reclamo

Los 5 elefantes de 5 batallas de un circo rodante
creen que la pequeña está delirante
creen que la pequeña se ha tomado un mate y 
sufre de espasmos de un gran almirante:

Pequeña gigante, Pequeña elefante, 
no mires al grande, no de esa manera, no para juzgarle
El que vino antes ya se hizo unas leguas y quiere su aire
tú date la vuelta y mira el camino que tienes delante

Pequeña, gigante, Pequeña elefante
No estés enfadada, Tú vas a ser grande






sábado, 12 de febrero de 2011

A la vocación




A la vocación

Poesía nº27

Mamá, cuando yo sea grande, como tú de grande
cuando tenga aletas como los atletas
para sumergirme en mares gigantes, en mares de fresa, 
de sombras y luces, de fondos azules, y espuma violeta 
cuando tenga aletas
y piernas muy largas que me den impulso para dar zancadas
y esquivar los charcos de aguas estancadas 
cuando tenga aletas
y mis brazos lleguen hasta la ventana
y pueda apoyarme sobre la baranda y mirar al frente sintiendo mis alas
Cuando yo sea grande, 
¿Cuál será mi voz?, ¿Cómo mi canción?
hablo de trabajo, de mi profesión, de mi vocación
Mamá ¿qué seré yo de mayor? 
¿Seré algo importante? ¿Vestiré chaqueta de raso elegante?
subiré a la trompa de un elefante, treparé hasta arriba y desde sus lomo,
divisando todo buscaré un tesoro
Sí...Seré algo importante, 
algo prestigioso, algo muy goloso
algo que permita me compre un oso, el oro y el moro
un gran ingeniero como fue mi abuelo
o una bailarina como Ana Karenina
¿Ana Karenina? Ana Karenina no fue bailarina, 
fue una heroína de una fantasía de una gran novela de la Rusia fría
¡Mamá me estoy confundiendo!
Cuál será mi voz, cómo mi canción
cuando yo sea grande, cuando sea mayor
Sé lo que me dices. “.. que lo que yo sea, lo que a mí me guste....”
Me gusta la música, suena un violonchelo
y también me gusta salir de paseo cuando el aire es fresco 
Pues, tendré un camello para transportarme y una partitura para susurrarme
No sé lo que digo ni si viene a cuento
¿Y si me equivoco y sino lo siento?, 
y si llega en mente algo muy demente, que asusta a la gente y va contracorriente
o no llega nada y me quedo varada entre tierra y paja, como una estatua
Mamá ¿qué tendré que hacer si yo pierdo el hilo y no encuentro el tino de la vocación?
¿Cuál será mi voz, cómo mi canción?
Deja que te llame,  deja que te líe como un buen tunante
y sino te llega, tú sigue escuchando, tu sonido puro, tu sonido claro
quítale los ruidos hasta que su tono sea cristalino
y sigue escuchando, fiel a ese sonido, escribe tu canción
ok comprendido. Mamá cuando yo sea grande
yo te lo aseguro, sonará mi voz



Nada que celebrar

                  Para Emma Angulo Ranz- “Nada que celebrar” Nada que celebrar: Sin google translator, Sin audio, Sin tiempo,     y Sin apen...